PEAL DE
BECERRO
Municipio que tiene su territorio dividido,
situándose el enclave principal al oeste comarcal
y en terrenos de campiña olivarera y el enclave
secundario, al este de la comarca y en plena zona
montañosa, incluida en el parque natural de las
Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Las
tierras de cultivo se reparten entre cultivos
herbáceos (trigo y cebada) y olivar en extensiones
parecidas. En las tierras de monte predominan las
especies arbóreas forestales.
La economía local depende de la agricultura
principalmente, seguida de los transformados
metálicos, la construcción y la industria
agroalimentaria como la oleícola y la fabricación
de cárnicos.Desde la
Edad del Bronce (II milenio a C) se han
documentado varios asentamientos en el término de
Peal como el de la Cueva del Águila, el de
Villares de la Bolera o el de Castellones de la
Bolera, que por los testimonios materiales debió
estar amurallado, y la
necrópolis en cuevas artificiales de la Haza
de Trillo.
En el
siglo III a C. Ptolomeo realiza una relación
de ciudades pertenecientes a la Oretania entre las
que menciona Tugia, en Toya, cerca de Peal de
Becerro. En este punto se halló uno de los
conjuntos ibéricos más conocidos, la Cámara
Sepulcral de Toya. La excelente y compleja
construcción de esta sepultura muestra el
desarrollo que alcanzó la oligarquía en época
ibérica. Hasta la fecha no se han encontrado una
estructuras arquitectónica parangonables con las
de Toya, solamente explicable en la dimensión
mediterránea de los contactos que la cultura
ibérica tuvo con los griegos y, posteriormente
púnicos y romanos.
En los alrededores de Toya se encuentran otros
recintos y poblados, que estuvieron vinculados a
este gran centro, como el de la Loma del Gato, el
Cerrillo de la Fuente de la Pioja o el Cerrillo de
los Palomares, en el que hay restos de una torre y
una
necrópolis De etapa íbero-romana es también el
asentamiento de la Plaza de Armas de las Juntas,
que muestra restos de un
recinto amurallado de época ibérica
reutilizado en época romana.
El oppidum de Tugia se mantuvo en época romana,
como testimonian los materiales de esta época
reutilizados en época medieval para levantar sobre
este enclave un castillo.
De esta etapa romana y de la visigoda se han
hallado varios elementos en Peal y Toya: una
estela funeraria con relieve de togado, estela
sepulcral, un cancel y una columnita visigoda. En
la ladera del Cerro de la Horca se encuentra una
necrópolis visigoda con ocho tumbas.
En época medieval Peal de Becerro no aparece
mencinado en las crónicas musulmanas, por lo que
en este periodo debió de ser una pequeña población
dependiente del centro fortificado de Toya. La
primera mención al castillo de Toya se debe al
geógrafo árabe al-Idrisi, nombrado como Hisn Tuya,
que dependía de Cazorla. Según las crónicas
cristianas en 1224 fue arrasado por Fernando III.
El 20 de enero de 1231, este rey otorgó al
arzobispo de Toledo las tierras de Quesada y Toya.
El prelado las conquistó Toya antes de abril del
mencionado año, y la incorporó al Adelantamiento
de Cazorla. Después de 1310 pasó a la jurisdicción
de Úbeda.
Fue tras la conquista castellana cuando Peal tomó
entidad como núcleo de población. Los castellanos
reforzaron sus defensas y levantaron las torres,
conocidas en la actualidad como Mocha y del Reloj.
Peal de Becerro perteneció al Adelantamiento de
Cazorla hasta la disolución del mismo por las
Cortes de Cádiz de 1812. El 25 de abril de 1822
fue declarada villa por Real Orden del Rey
Fernando VI
Desde la
Edad del Bronce (II milenio a C) se han
documentado varios asentamientos en el término de
Peal como el de la Cueva del Águila, el de
Villares de la Bolera o el de Castellones de la
Bolera, que por los testimonios materiales debió
estar amurallado, y la
necrópolis en cuevas artificiales de la Haza
de Trillo. En el
siglo III a C. Ptolomeo realiza una relación
de ciudades pertenecientes a la Oretania entre las
que menciona Tugia, en Toya, cerca de Peal de
Becerro. En este punto se halló uno de los
conjuntos ibéricos más conocidos, la Cámara
Sepulcral de Toya. La excelente y compleja
construcción de esta sepultura muestra el
desarrollo que alcanzó la oligarquía en época
ibérica. Hasta la fecha no se han encontrado una
estructuras arquitectónica parangonables con las
de Toya, solamente explicable en la dimensión
mediterránea de los contactos que la cultura
ibérica tuvo con los griegos y, posteriormente
púnicos y romanos. En los alrededores de Toya se
encuentran otros recintos y poblados, que
estuvieron vinculados a este gran centro, como el
de la Loma del Gato, el Cerrillo de la Fuente de
la Pioja o el Cerrillo de los Palomares, en el que
hay restos de una torre y una
necrópolis De etapa íbero-romana es también el
asentamiento de la Plaza de Armas de las Juntas,
que muestra restos de un
recinto amurallado de época ibérica
reutilizado en época romana. El oppidum de Tugia
se mantuvo en época romana, como testimonian los
materiales de esta época reutilizados en época
medieval para levantar sobre este enclave un
castillo. De esta etapa romana y de la visigoda se
han hallado varios elementos en Peal y Toya: una
estela funeraria con relieve de togado, estela
sepulcral, un cancel y una columnita visigoda. En
la ladera del Cerro de la Horca se encuentra una
necrópolis visigoda con ocho tumbas. En época
medieval Peal de Becerro no aparece mencinado en
las crónicas musulmanas, por lo que en este
periodo debió de ser una pequeña población
dependiente del centro fortificado de Toya. La
primera mención al castillo de Toya se debe al
geógrafo árabe al-Idrisi, nombrado como Hisn Tuya,
que dependía de Cazorla. Según las crónicas
cristianas en 1224 fue arrasado por Fernando III.
El 20 de enero de 1231, este rey otorgó al
arzobispo de Toledo las tierras de Quesada y Toya.
El prelado las conquistó Toya antes de abril del
mencionado año, y la incorporó al Adelantamiento
de Cazorla. Después de 1310 pasó a la jurisdicción
de Úbeda. Fue tras la conquista castellana cuando
Peal tomó entidad como núcleo de población. Los
castellanos reforzaron sus defensas y levantaron
las torres, conocidas en la actualidad como Mocha
y del Reloj. Peal de Becerro perteneció al
Adelantamiento de Cazorla hasta la disolución del
mismo por las Cortes de Cádiz de 1812. El 25 de
abril de 1822 fue declarada villa por Real Orden
del Rey
Fernando VI