HIGUERA DE
ARJONA.
Pequeño municipio situado al este de la comarca de
La Campiña. Su núcleo urbano se sitúa en la cima
de una loma, desde donde se divisa el río
Guadalquivir al norte y las sierras de Jaén al
sur.
Es un municipio eminentemente agrícola con el 100%
de su territorio cultivado, ocupando el olivar el
80%. Los cultivos herbáceos ocupan el 20%
restante, situados principalmente en las riberas
del Salado de Arjona. La actividad económica gira
en torno a la olivicultura, la industria oleícola
y el mueble de cocina.La ubicación de Lahiguera
sobre un cerro con amplia visibilidad sobre su
entorno, junto a la facilidad de sus suelos para
el aprovechamiento agrícola, propició su ocupación
humana desde la
prehistoria Los restos arqueológicos más
antiguos datan de finales del IV milenio y
principios del III a C. En el propio casco urbano
apareció una de las primeras fortificaciones
conocidas de esta época, así como estructuras de
habitación y cabañas, junto con numerosos restos
cerámicos del mencionado periodo. Algunos de estos
asentamientos siguieron ocupados durante época
ibérica, como Cerro Corbún y La Atalayuela.
En época romana estas tierras estuvieron
densamente pobladas por pequeñas explotaciones
agropecuarias, villa, y otras de mayor extensión
que han sido identificadas como aldeas. De este
momento se conserva aún en uso un puente junto a
Corbún.
Aunque no se menciona en las crónicas, la
localidad debió de pasar a dominio castellano
cuando Andújar y sus alrededores, por pacto entre
Fernando III y al-Bayassi.
En el
siglo XIII aparece con el nombre de Fuente de
la Figuera, pronto reducido a "La Figuera" y que
algunos investigadores consideran que es una
traducción de su denominación árabe.
Por privilegio de
Alfonso X el Sabio dado en Toledo el 20 de
febrero de 1292, se concedía Lahiguera a la ciudad
de Andújar, pasando a denominarse Higuera de
Andújar. En el
siglo XV pasó a ser aldea de Arjona dentro del
señorío de la Orden de Calatrava. Sin embargo, en
el plano eclesiástico siguió perteneciendo a
Andújar, como se recoge en el Sínodo de 1511.
Hasta el
siglo XVII no consiguió su denominación como
villa y con ello su independencia
jurídico-administrativa.
Higuera de Arjona estuvo ocupado desde tiempos
prehistóricos. De hecho, los restos arqueológicos
más antiguos datan de finales del IV milenio y
principios del III a C. En el propio casco urbano
apareció una de las primeras fortificaciones
conocidas de esta época, así como estructuras de
habitación y cabañas, junto con numerosos restos
cerámicos del mencionado periodo. Algunos de estos
asentamientos siguieron ocupados durante época
ibérica, como Cerro Corbún y La Atalayuela. En
época romana estas tierras estuvieron densamente
pobladas por pequeñas explotaciones agropecuarias,
villa, y otras de mayor extensión que han sido
identificadas como aldeas. De este momento se
conserva aún en uso un puente junto a Corbún.
Aunque no se menciona en las crónicas, la
localidad debió de pasar a dominio castellano
cuando Andújar y sus alrededores, por pacto entre
Fernando III y al-Bayassi. En el
siglo XIII aparece con el nombre de Fuente de
la Figuera, pronto reducido a La Figuera y que
algunos investigadores consideran que es una
traducción de su denominación árabe. Por
privilegio de
Alfonso X el Sabio dado en Toledo el 20 de
febrero de 1292, se concedía Lahiguera a la ciudad
de Andújar, pasando a denominarse Higuera de
Andújar. En el
siglo XV pasó a ser aldea de Arjona dentro del
señorío de la Orden de Calatrava. Sin embargo, en
el plano eclesiástico siguió perteneciendo a
Andújar, como se recoge en el Sínodo de 1511.
Hasta el
siglo XVII no consiguió su denominación como
villa y con ello su independencia
jurídico-administrativa.